sábado, 18 de octubre de 2014

WALLSCAPES

Carlos Balsalobre vuelve a sorprendernos con su trabajo fotográfico. La exposición “Wallscapes” es su más reciente ejemplo.

Al visitarla, coincidí con su familia, a la que hacía tiempo que no veía, y Carlos tuvo el detalle de presentarme sus obras en la Lonja del Pescado. Todo un privilegio.

De nuevo, muestra una enorme originalidad con unas imágenes impactantes por el gran tamaño de las impresiones y, en cambio, por lo pequeño de lo que nos muestra. Son imágenes inconcretas, difíciles de definir en un primer momento, pero que abren en nuestra mente un sin fin de posibilidades al tratar buscar la realidad de lo que aparece, provocando un intenso interés y, a la vez, una agradable sensación de lo abstracto en la que podemos zambullirnos.

Lo mejor es que paséis a verla (y a disfrutarla) en vez de lo que yo torpemente pueda intentar explicaros. Os va a sorprender y a gustar.

Ah, y si os encontráis con Carlos (y os apetece) os hará una foto junto a vuestra imagen favorita de la exposición y pasaréis a formar parte del “Enamúrate” de Wallscapes.





Panorámica (360º) de la sala.





Con Carlos. Foto gentileza de Paco Candela.

En Enamúrate. Foto: Carlos Balsalobre


“WALLSPACES”, de Carlos Balsalobre.
Sala Municipal de Exposiciones Lonja del Pescado
Hasta el 30 de octubre
Paseo Almirante Julio Guillén Tato, s/n 03001 Alicante
Martes a Viernes: de 9:00 a 14:00 h. y de 16:00 a 22:00 h. 
Lunes: cerrado
Sábado: 10:00 a 14:00 h. y 17:00 a 22:00 h. 
Domingos y festivos: 10:00 a 14:00 h.

domingo, 5 de octubre de 2014

CAZANDO RAYOS


Varias personas me han preguntado cómo se hacen las fotos a los rayos. No es complicado, aunque el factor suerte influye mucho para que obtengamos una imagen espectacular o nos quedemos con la sensación de haber hecho el tonto (en mi caso, una vez más) durante un buen rato.

Rayo en el que varios amigos me han dicho que ven el cuadrante Noroeste de la península Ibérica.

Para hacer fotos de rayos, relámpagos, centellas y demás fenómenos eléctricos celestes necesitamos:

Ingredientes:

-Cámara fotográfica. Mejor digital y de éstas, mejor réflex o compacta con exposición “B”. Produciremos archivos "RAW", si la cámara lo permite.

-Batería cargada. O llevar una de repuesto cargada.

-Trípode.

-Cable disparador. O mando a distancia. El cable es un poco menos cómodo pero tiene la gran ventaja respecto al mando a distancia que no se queda sin pilas. Y si se rompe, si podemos hacer un empalme.

-Tarjeta de memoria. Vacía o con muchas fotos disponibles.

-Un lugar seguro. Protegido de la posible caída de un rayo y de la probable lluvia.

-Una buena tormenta eléctrica. Podemos ver cómo está la cosa en la página de la Agencia Española de Meteorología.

-Un poco de buena suerte.

Y ahora vamos a hacer la receta, a ponerlo todo en práctica.

La tormenta se aproxima y vemos muchos rayos y relámpagos. Sin esto, mejor no perdáis el tiempo.

Nos ponemos en el lugar seguro y montamos la cámara en el trípode. Conectamos el cable y ponemos la cámara en la posición “B”. Un diafragma medio-abierto nos puede servir para comenzar. El ISO no es necesario subirlo, más bien es desaconsejable. Podemos poner un 200 para probar y ver qué tal sale.

Tratamos de deducir en qué sector del cielo para haber más actividad eléctrica (1).

A veces, los rayos y relámpagos quedan ocultos por la nubosidad.

Ahora vamos a dos pasos importantes, tan importantes como para cualquier otra foto:

Componer. Buscamos qué queremos que aparezca en la foto, si además del rayo queremos que salga algo más (un tejado, un árbol, alguna construcción, etc.) y dejando, eso sí, siempre mucho espacio para el cielo (2).

Enfocar. Hay que ser preciso (como siempre) en este aspecto y más si usamos un diafragma muy abierto que, como sabemos, reduce la profundidad de campo.

Ya tenemos todo listo. Comprobamos (tratando, por si las moscas, de no mentar a Murphy) dónde caen más rayos y apretamos el disparador del cable. Daremos una exposición de, por ejemplo, 5-10 segundos, dependiendo de la cantidad de luz que tengamos. Comprobamos qué tal se ven los elementos que hemos incluido y, por si acaso, nos aseguramos de que el enfoque sea correcto.

Y vamos haciendo disparos hasta que comprobemos que en uno de esos periodos en los que hemos apretado el disparador un rayo se ha “colado” en la imagen. 

¡Ya lo hemos cazado!

Este rayo fue enorme y muy próximo. Fijaos en el grosor y tened en cuenta que está hecha con un angular (22 mm) y no hay recorte. Noté cómo vibró mi cuerpo (y la barandilla del balcón) y, centésimas de segundo después, atronó el cielo. 

Soltamos inmediatamente el disparador (dejamos de hacer la foto) porque la intensidad del destello del rayo es muy grande y acabaríamos por sobreexponer (quemar) la foto.

El rayo ha caído al final del tiempo de exposición, "quemando" la imagen.

"Arreglo" (en la medida de lo posible) de la imagen anterior.

Puede ocurrir que al final del tiempo en que estamos exponiendo aparezca el rayo y nos deje la foto “frita” por exceso de luz. Qué le vamos a hacer. Podemos intentar salvar la imagen en el procesado. Os deseo suerte. Pero, si aún así sale un “churro”, ya sabéis: a la papelera de reciclaje.

Tendréis muchos, muchos disparos sin nada. Pero, con muchas fotos, al final conseguiréis cosas muy interesantes.



Ánimo y a probar.


Tenéis más fotos en



(1). La Ley de Murphy tiene una versión para esto: “Si hay posibilidad de que un rayo caiga donde no estamos enfocando, caerá”. En segundo punto dice "Si cambiamos el enfoque a ese nuevo punto de mayor actividad, irremediablemente cesará ahí y volverá al punto anterior".


(2). La iluminación de las ciudades (contaminación lumínica) puede dar un color rojizo a las nubes que puedes dejar o modificar mediante la corrección de la temperatura de color.

martes, 30 de septiembre de 2014

TORMENTA (III)

Sigue la inestabilidad atmosférica dejándonos episodios tormentosos. La lluvia continúa siendo escasa, aunque ayer, en 20 minutos, recogimos en Alicante 20 litros por metro cuadrado, que no está nada mal. Desgraciadamente, las lluvias todavía son muy necesarias para remediar la dura sequía de este año.

Por fin podemos decir ¡llueve!

La tormenta de anoche llegó desde el sur y, pasando sobre la ciudad, siguió su curso hacia el norte de la provincia. Una vez más, estuvo compuesta de mucho aparato eléctrico aunque, debido a la espesa nubosidad, no dejó demasiadas oportunidades para hacer muchas fotos. No obstante, pude conseguir alguna como veréis más adelante.

Aprovechando esa nubosidad y la actividad eléctrica, probé a hacer algunas fotos a los resplandores de rayos y relámpagos sobre las nubes y los claros que formaban, consiguiendo un resultado que me ha gustado bastante, desde luego, mucho más de lo que esperaba. Dentro de cierta sensación abstracta de la imagen, le encuentro un punto épico a esas fotos. Opinad si os apetece.

Sobre los edificios se pueden ver, entre las nubes, los resplandores de los rayos y los relámpagos.


Son imágenes que parecen sacadas de un mundo onírico.




Intentaré seguir probando en la siguiente tormenta, si las condiciones lo permiten, claro.


Y, como os había dicho, aquí os dejo con una selección de los rayos y relámpagos de la noche.








Esperemos que sigan las lluvias. Y si vienen acompañadas en el cielo por un espectáculo como el de anoche, mejor.