sábado, 19 de abril de 2014

PLA DE PETRACOS


Esta mañana nos hemos ido a visitar el Pla de Petracos, con sus interesantísimas pinturas rupestres del Arte Macroesquemático y Arte Rupestre Levantino, de unos 7.500-6.500 años de antigüedad, del Neolítico Levantino.

Ermita abandonada.




Situadas en los abrigos de un acantilado rocoso en el término de Castell de Castells, las pinturas son fácilmente visitables recorriendo un sendero que transcurre al pie de ellas y separadas por un vallado para evitar su deterioro. Este tipo de pinturas y, por tanto, los lugares donde se encuentra, están declarados como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Fueron descubiertas en 1980 por miembros del Centre d’Estudis Contestans.


Un sendero permite recorrer cómodamente el lugar.


Un fuerte vallado protege las pinturas.

El Arte Macroesquemático suele aparecer en abrigos como estos, abiertos y de tamaño reducido. Se trata de pintura de trazos más bien gruesos en las que las figuras humanas se representan con grandes cabezas circulares, muchas veces con “rayos” emergiendo de ellas. Otro de los motivos frecuentes son figuras serpentiformes y ondulantes verticales posiblemente relacionadas con temas agrícolas y la fecundidad y diversas figuras geométricas.
“El orante” (o “El brujo”) es la figura principal en el Pla de Petracos con un evidente sentido simbólico en el que la figura humana levanta sus brazos hacia el cielo. La cabeza parece ser también un sol radiante. Su tamaño (un metro aproximadamente) lo hace bien visible, a pesar de la distancia que nos separa.

El orante.


También encontramos la figura de un toro junto al que hay una mujer (la cabeza ha desaparecido) con una larga falda, además de las figuras ondulantes.

La mujer con larga falda (izda.) y el toro (dcha.).

Figuras serpentiformes ondulantes verticales.

Los dos abrigos.


Una gran cueva de poca profundidad cierra el lugar por el oeste. Debió ser utilizada por aquellas personas que dejaron en las paredes unas pinturas que han llegado hasta nuestros días.


En el cielo vuelan los Aviones roqueros que seguro nidifican aquí. Algo más lejano llega el canto del Ruiseñor común y el Roquero solitario también entona sus notas desde lo alto del cortado.
En un extremo de este paraje aparece un ciervo herido por flechas y que es casi lo único reconocible y existente de una escena de caza, siendo este un ejemplo del Arte Levantino. Es la pintura, con mucha diferencia, de menor tamaño de este lugar, con apenas unos 7 cm. De hecho, es algo difícil de localizar por lo que se ha colocado una barra metálica que apunta hacia él.

El ciervo herido.

En el sendero podemos encontrar numerosas plantas en flor.

Euphorbia.






Cerca de la pintura del ciervo, se puede ver un ejemplar de Sarcocapnos saetabensis, conocida popularmente como “Orelles de ratolí” u “Ombligo de Venus”. Se describió por primera vez en 1987 y se trata de un endemismo, que solo aparece en todo el mundo entre el río Turia y la comarca de La Marina Baixa (hay algunos puntos también en las vecinas provincias de Murcia y Albacete), siendo una planta especializada en vivir en cortados rocosos.

Sarcocapnos saetanbensis.


Después de la visita, reponemos fuerzas probando los figatells en Orba y hacemos acopio de vinos en Xalò.
Nos queda para otra ocasión hacer algún itinerario y visitar el Museo de Arte Macroesquemático de Castell de Castells.





Recomendado:



miércoles, 16 de abril de 2014

BENACANTIL



Hito paisajístico y referencia en la historia de la ciudad Alicante, coronado por el Castillo de Santa Bárbara, el monte Benacantil, con unas 34 has. es también un refugio de fauna y flora dentro de la urbe. Un paseo por él siempre resulta agradable y para los que tenemos la cabeza llena de pájaros supone una alternativa cercana para poder disfrutar del canto y visión de las aves que lo habitan.

A modo de ejemplo, valga este pequeño paseo de una hora con Toni Zaragozí y algunos de sus alumnos del colegio por las cercanías de l’Ereta el pasado día 14.
 
Zona de acceso a l'Ereta.

Toni da explicaciones a sus alumnos sobre la aves que están viendo.


Entre la vegetación escuchamos el canto de varias Currucas cabecinegras y podemos ver a los Verdecillos bebiendo en los sistemas de riego por goteo. El cielo está compartido por Vencejos comunes (y algún Vencejo real) y las Gaviotas patiamarillas que tienen aquí, desde hace unos años, una colonia de cría.

Gaviota patiamarilla incubando en el Castillo de Santa Bárbara.

Los Jilgueros se dejan ver y escuchar por varios lugares, aunque es el canto de los Mirlos comunes los que más resuenan.

Las Golondrinas pasan de dos en dos hacia sus próximos lugares de nidificación.

La Lavandera blanca busca su alimento en el suelo, desplazándose con su característico movimiento de cola mientras corretea o camina. Mira por debajo de los cipreses de Cartagena (Tetraclinis articulata), especie que sólo aparece en Europa continental desde aquí hasta la Sierra de Cartagena y por el resto de arbustos, por si allí se esconde algún pequeño insecto.

Los Gorriones comunes (aunque son cada vez menos "comunes") están en continuo ir y venir en busca de alimento. Los restos de comida de los visitantes son su principal fuente de comida.
Gorrión común (hembra).


Una Abubilla, con su inconfundible aspecto, despega desde un claro del pinar, con esa forma de vuelo que recuerda al de una gran mariposa.

El Cernícalo vulgar está en plena incubación. Este pequeño halcón (que se alimenta de insectos, pequeños roedores y pequeñas aves) ha ocupado una oquedad y allí podemos ver a la pareja entrar y salir.

Cernícalo vulgar (macho). Foto mediante digiscoping (cámara+telescopio).

La tarde es calurosa y la inmediatez de las vacaciones hace que haya muchos visitantes en es este lugar y alguno se sorprende al ver   grupo mirando con el telescopio y los prismáticos.

Las vistas, desde cualquier punto del Benacantil y desde el Castillo de Santa Bárbara son espectaculares. Si aprovechamos el atardecer podremos ver una nueva imagen de la ciudad. Y, si tenemos mucha suerte y estamos atentos, podríamos encontrarnos allí uno de esos raros días en los que la niebla de advección inunda todo a nuestros pies.

Panorámica desde el Castillo de Santa Bárbara con entrada de niebla de advección marina.

Aspecto de la ciudad desde el Castillo de Santa Bárbara al anochecer.


Las aves siguen allí su proceso natural y ahora están en pleno momento de nidificación, mientras los visitantes van y vienen por este hito de la ciudad.



Más info:
Por si no conocéis la zona: 
http://www.alicante.es/comunes/noticias/baja_adjunto.php?depto=30150&codigo=78&adjunto=1

sábado, 12 de abril de 2014

CIELO


Os dejo un vídeo con algunas de mis imágenes sobre ese cielo que siempre tenemos sobre nuestras cabezas.

Como siempre, recomiendo maximizar y ver en HD 1080p.



https://www.youtube.com/watch?v=8NwPsuRIlIs